He vuelto a la Universidad y esta vez no como profesor invitado, sino como alumno de máster.

Han pasado 8 años desde que terminé la carrera. Pasado este tiempo y siendo tan crítico (según algunos) como soy con la educación universitaria, he decidido volver a estudiar (pagando y presencialmente).

Este año va a ser un poco duro, soy consciente de que puede afectar a algunas partes de mi vida, pero al mismo tiempo tengo ganas, motivación y es el año perfecto para aprender cosas nuevas. Es mi reto personal del año.

Obviamente, este no sería mi blog si ahora no empezara a criticar cosas :D. Estoy tomando buena nota de muchas detalles que iré “ranteando” por aquí, quizás más adelante, pero hoy quiero hablar sobre otra serie de cosas que me han llamado la atención en mi vuelta a las clases.

Al grano.

Alumnos que no saben nada

Lo primero que me ha llamado mucho la atención desde el día de la presentación es la baja calidad del alumnado.

Hay de todo: desde recién titulados, a gente que trabaja a otros que terminaron hace 20 años sus correspondientes carreras y su carrera profesional ha sido mediocre. El nivel medio me ha parecido bajísimo.

Y esto es algo importante, porque siempre me he quejado de la baja calidad del profesorado en las universidades (al menos lo que yo he conocido), pero quizás el profesorado simplemente está a la altura del alumnado. Es lo que hay.

Supongo que es un reflejo del perfil del estudiante medio de que decide asistir a clases presenciales. Y en el fondo es el gran debate de la informática en la actualidad: El de los profesionales con talento y autodidactas que no han pisado una universidad versus los titulados que no dan la talla. (Mi opinión al respecto es que hay de todo en ambos bandos)

Respecto a los profesores del máster de momento no tengo queja. Al final del curso, daré mi opinión, pero creo que el nivel es bueno (mejor que el de los alumnos)

Credenciales de alumno

Me llama la atención que empiece el curso y muchos no podamos acceder a los servicios básicos de la Universidad: correo, cuentas de alumno, etc.

Esto es algo que debería estar automatizadísimo. Y parece que lo está, pero con fallos. A mí me han dado unas claves que no me funcionan. Sin embargo, me han funcionado las claves de hace 15 años cuando me matriculé por primera vez.

Aún así, hay ciertas cosas que no se pueden gestionar a distancia y tengo que ir personalmente a que me lo resuelvan. Lamentable.

Apuntes en papel

Esto me ha dejado MUY LOCO. En un máster para ingenieros en 2016, el 90% de alumnos toma apuntes en papel.

Me pregunto qué piensan hacer luego con la libreta… ¿Llevársela a todas partes? ¿Buscar entre los apuntes chupándose el dedo y pasando páginas? En fin…

Otro día contaré qué herramientas utilizo yo en clase.

Trabajos en pareja

Esto es algo que me lo veía venir.

En un máster donde la mayoría de alumnos trabaja, otros además tienen familia y todos tenemos muchas cosas que hacer, proponer que los trabajos se hagan en pareja o en grupo, más que facilitar las cosas las pone más difíciles.

Habrá que adaptarse. Por ver la parte positiva, espero poder aprender de otros compañeros (no informáticos sobre todo)

Hay cosas que nunca cambian

Hay algunas cosas de la formación presencial que nunca entenderé:

  • El típico “alumno respuestas“: ya sabemos que eres listísimo. Cállate.
  • Cuando el profesor lanza preguntas al aire que nunca nadie contesta: ¿Cómo esperas que 30 personas contesten a: “hacemos descanso ahora o luego“?
  • Hacer preguntas o insistir en temas sobre los que se puede obtener información en Internet: Cuando ves que la persona que pregunta, todo lo que tiene sobre la mesa es una libreta y un boli, lo entiendes.
  • No utilizar herramientas virtuales y colaborativas buenas: Se oyen cosas como, “copiátelo en un USB” o “podéis venir a hacer los trabajos en los ordenadores por las tardes

Más experimentación

El otro día leí un artículo sobre nuevos modelos de educación/formación basados en la exploración y en la experimentación y no en las clases guiadas y explicadas.

En un título propio de una Universidad donde juntas a profesores con experiencia y 30 alumnos titulados, creo que se debería de fomentar más nuevos estilos de formación o como mínimo la colaboración entre los alumnos para resolver problemas reales.

Lo digo en concreto por el hecho de que el máster se evalúa con trabajos, cosa que ya es una evolución comparada con la evaluación por examen. Pero para mi gusto, los trabajos son excesivamente guiados (del estilo: rellena los campos en blanco) y además, el profesorado intenta evitar que “unos alumnos se copien de otros“.

Sinceramente, yo pensaba publicar todos los ejercicios resueltos del máster en mi Github, pero con algunos comentarios se me quitan las ganas.

¿Cómo me planteo este año?

Por mi parte voy un poco a mi bola como siempre. Tengo ganas de saber, enterarme de todo y aprender por mi cuenta.

Tengo una perspectiva muy diferente a cuando estudié la carrera. Creo que estoy muy por encima de la media de alumnos en cuanto a conocimientos y eso me va a permitir poder hacer muchos de los trabajos en menos tiempo y sacar más partido al contenido del máster.

Quizás cuando acabe o con el paso de los meses iré publicando parte de lo que vaya aprendiendo, conforme tenga una perspectiva más amplia como para ir condensando en un blog lo más importante de una manera clara y sencilla.